“…
Jorge (intenta ocultar su intranquilidad tras una mueca socarrona) – Despídete de mí… como un amigo,… deséame algo bueno, como si me tuvieras aprecio. (apretando la mueca)
Morales (mira de arriba abajo a Jorge y lanza un sonoro escupitajo) – Si te tuviera aprecio te desearía que nunca te preocupases por el dinero.
Jorge (su nerviosismo se torna entusiasmo por un instante) – Eso, eso quiero yo, ¡ser rico!
Morales – No preocuparse por el dinero no es ser rico, es ser feliz, ¡idiota!
…”

En el guión literario de No iré a tu funeral, cortometraje inédito de Enzo G. Castellari.