Cosas que no llevan a ninguna parte
«Esto es como un tren sin ruedas, no lleva a ninguna parte.»
En Un cadáver a los postres de Robert Moore.
En la imagen, la máquina más inútil del mundo.
«Esto es como un tren sin ruedas, no lleva a ninguna parte.»

En Un cadáver a los postres de Robert Moore.
En la imagen, la máquina más inútil del mundo.
«Caminaba por el gimnasio como si el mero hecho de estar allí ya le pusiera en forma, como si su cuerpo entrenara por microondas.»

Descripción del personaje de Max, el antihéroe de El errante de Alberta Montesa.



«Nadie tiene derecho a cambiarte el epitafio.»

Frase de una canción cazada por casualidad en un podcast, desconozco su autor.
«Una buena estrategia es ayudar a las personas a estar dónde y cómo quieren estar, desde ahí nos podrán ofrecer lo mejor de ellos mismos.»

El psicólogo canadiense Bernard Jordan en una TED Talk.
En la imagen, las instrucciones de montaje de un mueble zapatero.
«La alegría es un efecto secundario de la gran cantidad de operaciones químicas y eléctricas del cerebro.»

La neurobióloga Mara Sotos, en un documental.
«…
El ser humano está domesticado. Nos hemos autodomesticado. Hemos subvertido los valores naturales para acomodarnos a un orden social, arbitrario y funcional.
(…)
Como homínidos tenemos programada la percepción del éxito en relación a la superación de peligros reales para nuestra supervivencia, sin embargo buscamos esa sensación de éxito a través de asuntos laborales, económicos, burocráticos… Así que triunfemos o no en esos asuntos, no cunde. Nuestro percepción instintiva del éxito se alimenta de otros triunfos más simples, como el de seguir con vida o el de no tener piojos.
…»

El filósofo y periodista Rodrigo Sánchez Solís.
En la imagen, una representación de la pirámide de Maslow.