La crisis ha invadido también nuestros parabrisas:

¡Cuánta sabiduría! Si «Tiene problemas busque una solución». Y nos ofrecen soluciones tanto para si tenemos deudas como para si necesitamos dinero. Claro que, si no regalan el dinero, será que quieren que las deudas las contraigamos con ellos y así cerrar el círculo. ¡Ah! Y mucho cuidado con las tarjetas de crédito, que ahogan. Qué violentas…

”…
Y de todas las cosas que me podía decir, me dijo la peor.
¿Por qué tuvo que decir la peor? ¿Era realmente la peor posible? Únicamente fue la peor porque fue la que eligió.
…”

Fragmento de uno de los testimonios anónimos en la recopilación Cómo discutir y morir en el intento, de Carlota Castellana.

Gràcies: per no fer massa soroll. en Sant Boi (Barcelona)
Este cuadro al óleo, cuyo autor, fecha o procedencia desconozco, se exhibe en la sala de fumadores del Restaurante Roma en Sant Boi (Barcelona). Nos agradece que no hagamos demasiado ruido al tiempo que, con un grafismo criticable, nos muestra a una pareja cenando frugalmente a la orilla del mar. Al fondo, una casa parece arder, pero, tranquilos, no se trata de un incendio, sino de un inofensivo árbol junto a la casa. Algunos detalles plantean incógnitas sobre el motivo del cuadro: la excesiva sonrisa de la muchacha, la mano del hombre acercándose peligrosamente a la botella…

Ver resultados del Concurso (1ª edición)

¡Observen cuánta grandeza!

Que levante la mano quien no quiera que el Profesor Sama le haga una «limpieza con máxima eficacia», aunque sea para saber qué significa…

Por otro lado, el Maestro Karfa nos ofrece un reto lógico:

¿Cómo se puede mandar un sello y un sobre a una dirección que no nos dice? Se conoce que él, como vidente que es, no tendría este problema. También nos deja claro que los videntes no son tontos, verbigracia: «Si tu mujer o marido te ha dejado ven a verme». Ahí queda eso.

”…
Después de hacer un inventario de los errores que cometo sin remedio aparente, hizo un alto para detallar sus aciertos continuos, fruto de una claridad de ideas congénita y una tenacidad aprendida a fuego desde sus humildes comienzos. Me miró con superioridad, orgulloso de sí mismo, y me preguntó acusador:
– Porque tú… ¿qué has hecho con tu vida?
Yo, que siempre me acobardo cuando me censuran, contesté por acto reflejo, como un niño al que acusan de haber roto un jarrón:
– Nada… creo.
Aún no entiendo por qué me gritó aún más y por qué siguió hablando tanto rato. Yo sólo le había preguntado “¿Qué tal va todo?” porque lo había visto muy triste.
…”

Fragmento de Los listos también lloran de Jean Antoine Coins.

Aparecen en nuestros buzones y parabrisas, y, muchas veces, van a parar al cubo de la basura sin que les prestemos atención: son los anuncios de Maestros y Profesores que ofrecen sus servicios para salvarnos de nuestras miserias. No dejemos pasar la oportunidad de explorar su grandeza, analicémoslos:

  • Siempre se incluye una retahíla de los problemas que el experto es capaz de solucionar. En ella siempre se citan la impotencia sexual y el regreso de la pareja. No voy a ser yo quien proponga una relación entre estos dos extremos.
  • Inciden también, y compiten, en la rapidez del resultado, incluso ¡nos lo garantizan! Tomémonos un instante para preguntarnos cómo.
  • Estos anuncios suelen ser ricos en errores gramaticales, ortográficos y expresiones imprevisibles, tales como, en el siguiente ejemplo: «Dificultades por difíciles que sean»:

Nunca desprecie la riqueza que pueda contener un papel escrito, por pequeño que sea. Si encuentra algún anuncio de este tipo, ¡no lo tire! Envíemelo.