Matemáticas: Fascículo 12

Nuevos hallazgos han llegado hasta nuestras manos.
Por fin el Profesor Mah nos ayuda a saber la cara que tiene un profesor:

Reencontramos al Maestro Karamba, con renovado diseño:

Conocemos al Maestro Bala, quien, desafortunadamente, no abusa de su nombre para hacer apología de la rapidez de los resultados que dice lograr:

Y reencontramos también al Maestro Ablae, a quien no prestamos suficiente atención en su primera aparición:

Suscribo las dudas del caballero Machete, otro siervo-recolector de la orden secreta:
Comprendemos que una a «separados», pero a las parejas y los novios ¿para qué los va a unir? ¿acaso los une como siameses? ¿cree el Maestro que eso es el verdadero amor?
Pero el Maestro Ablae no se queda ahí, no. También «detiene divorcios» y nos preguntamos ¿cómo? ¿sobornando al juez? Y además «retira amantes», aunque suponemos que quien tiene uno, no quiere que se lo retiren…
«Se trata de algo simple, uno observa alrededor y piensa largo y tendido en lo que ve, lo dice de la manera más corta posible y se lo enseña a la gente para que lo comenten.»

Opinión de un crítico en una charla sobre Franz West.
“…
Por esa conciencia [de la responsabilidad en las propias decisiones] el ser humano se enfrenta a su propio juicio.
1.- En cualquier juicio no se permite ser juez y parte.
Muchos de los occidentales nos hemos criado en la cultura de la culpa, conocemos el mecanismo por el cual alguien deberá cargar con ella y no nos gusta que nos incluyan en el reparto, así que, ya de niños, pronto aprendemos aquello de “yo no he sido”.
2.- En cualquier juicio se parte de la presunción de inocencia.
Pero, ¿y si sabemos que sí hemos sido? Nuestra moral nos abocará a un castigo, ¿nos lo infligiremos? y en ese caso ¿nos redimiremos? No podemos ser libres si no nos perdonamos a nosotros mismos.
3.- El objetivo de la pena sentenciada a un culpable debe ser su reinserción.
…”

Del artículo “No me mires tan cerca” de Salvador Brió aparecido en RIPS Revista de Investigaciones Políticas y Sociológicas.
Calzoncillos souvenir en Roma (Italia)

Nunca una mezcla de patriotismo, arte renacentista y moda ha dado un resultado tan lamentable.
Suelo tropezar
una y otra vez
en la misma piedra
sólo tengo una excusa
la piedra cambia continuamente de lugar

“Hay gente que es capaz de hacer cualquier cosa por sexo, incluso de enamorarse.”

En Sexo y amor, anhelos e incertidumbres de la intimidad actual de Emiliano Galende.
Camiseta disponible en Seta Loca.

En la imagen, un proverbial martillo quita escoria, lo juro, se llama así.