La desfachatez

«…
-No es que no quieras hacerme daño, es que quisieras que lo que haces no me doliera.
Pero él permaneció inmóvil, la desfachatez es impenetrable.
…»

En El carrusel de los reproches de Saulo García Fortes.

8 comentarios en «La desfachatez»

  1. Sería «una desfachatez» no poner ningún comentario en este «Blog», después de entrar en él tantas veces.

    Me encanta y me gusta, sobre todo, porque lo que escribes son como pinceladas breves, plumazos con mucha entidad. Felicidades por tu ingenio.

  2. No quisiera jamás causar actos de desfachatez, pido perdón por adelantado por si acaso. Esa desfachatez, aparentemente involuntaria, descrita en El carrusel de los reproches, parece algo completamente terrorífico. Hay que saber o aprender a ver más allá de tus narices, aunque no sé si eso es suficiente para desechar la desfachatez.

  3. Y que a pesar del tiempo tenga que leerme las cosas dos o tres veces para entenderlas… mi teclado está lleno de neuronas saltarinas…

  4. si él permanecía inmóvil en ese sofá de piedra es que tenía el culo como ídem, y por ende el rostro. no hay desfachatez que valga!

  5. Raúl: …representaba que era un muro de piedra… era una metáfora… creo que no es la primera vez que ve usted cosas, verdad? tiene usted una mirada muy libre!

    Bienvenido Josito!
    Cita usted una de las frases que me dan más grima. Tengo pendiente hacer alguna digresión sobre ella.
    Los maltratadores se agarran a cualquier clavo ardiendo, sobre todo si le pueden dar la vuelta y hacer pensar a la víctima que lo que le duele es culpa suya.
    Pero no es el caso del protagonista del fragmento que citaba. En este caso, a ÉL no le importa absolutamente nada, no da explicaciones porque no las tiene. Pese a todo el poder que tiene sobre la protagonista, es un pobre diablo, vaya.

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