Que llueva, que llueva,
sálvese quién pueda.
Los intereses cambian,
las nubes se levantan,
que sí, que no,
por fin la insurrección,
que se rompan los cristales
del Rey Borbón,
y los míos no,
porque son de cartón.

Versión punk-ska de Que llueva, que llueva de Juan Sin Remedio y los Colorín Colorados

Juego contigo
a escribir algún haiku
que te haga reír.

Distintas horas
cuentan vidas, lugares
a los que volver.

Suele pasar que
no se pierde en vano,
tan sólo pasa…

Cualquier momento,
si no te tengo cerca,
no significa.

H.G. y Marnie Braddock

«…
– Claro, me fío de los que llevan una bata blanca.
– Está muy bien eso, y ¿te fías también de los que se las venden?
…»

Jean-Pierre y Mike, cocineros del Seven Oaks General Hospital, donde transcurre la película Después de las comidas de Jean-Claude Lord.

Señoras y señores, tenemos el gusto de presentarles a la brujita Yessenia, que solo acepta trabajos rebeldes, difíciles o complicados (ella conoce la diferencia entre lo difícil y lo complicado, ahí es nada):

También al competente Maestro Mou, que protege enemigos, no sabemos por qué:

Aquí tenemos a Tadu, que solo necesita nombre completo y fechas de nacimiento para hacernos ver algo sorprendente, ¿qué será?:

Y no podía falta el número 1, según él, claro, el Profesor Ibrahima:

Y además, los aparentes álter ego del Maestro Ablae, que ya nos había visitado en dos ocasiones (la primera y la segunda). No quisiéramos pensar que el Maestro Ablae haya sido sustituido, ni que le haya pasado algo, seguro que él mismo sabe protegerse de todo mal. ¿Qué está ocurriendo? ¿franquicia? ¿reciclaje?