Comerse la cabeza
«La capacidad de preocupación de la mente humana podría explicarse con una constante, un valor personal que cuantifica el esfuerzo que cada persona dedica a preocuparse, haya motivos o no. Dicho de otra manera, y usando una de esas expresiones populares tan llenas de sabiduría y acierto: Quien no tiene su propia cruz, se la hace con dos palitos.»

Fragmento del ensayo Terapias actuales para el mundo de hoy del doctor Gabriel Solano.






Una joya de puerta de lavabo en un bar de Barcelona.

