Ese fatalismo cotidiano
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Mariola estaba en esa edad en la que se acepta que los días no traerán ya muchas alegrías. Llevaba una buena temporada evitando emprender proyectos, y estaba convencida de que no le podían salir al paso más que desgracias.
…»

Donde dije bueno digo basta de Eva-Carla Marcos.







