La cosa más fea del mundo (1ª edición): Candidato 10
Calzoncillos souvenir en Roma (Italia)

Nunca una mezcla de patriotismo, arte renacentista y moda ha dado un resultado tan lamentable.
Calzoncillos souvenir en Roma (Italia)

Nunca una mezcla de patriotismo, arte renacentista y moda ha dado un resultado tan lamentable.
Suelo tropezar
una y otra vez
en la misma piedra
sólo tengo una excusa
la piedra cambia continuamente de lugar

“Hay gente que es capaz de hacer cualquier cosa por sexo, incluso de enamorarse.”

En Sexo y amor, anhelos e incertidumbres de la intimidad actual de Emiliano Galende.
Camiseta disponible en Seta Loca.

En la imagen, un proverbial martillo quita escoria, lo juro, se llama así.
“El ego es como un tamagotchi, ahora tiene hambre, ahora quiere disciplina, ahora cariño… Hay que cuidarlo, pero no pensar que es lo único que somos.”

Del artículo “Cuarenta y siete lacras de la occidentalidad” de Vicente Sarabia, aparecido en la revista The Travel Magazine.
“Tener miedos absurdos es el resultado lógico de vivir en un mundo con órdenes absurdos y poblado a partes iguales por desconfiados y peligrosos. ¿Cómo lleva eso un extrovertido?”

Queja de Michael Monroe en su libro No me llego a las puntas de los pies.

En la imagen, el infierno según la monja alsaciana Herrada de Landsberg.
“La verdadera, pura maldad va acompañada de una gran templanza. Sabe esperar el momento adecuado, no pierde los nervios.”

El crítico cinematográfico Roger Ebert, en un comentario sobre La huérfana.

¿Cómo de grandes deben ser esas porciones y empanadas? En la pizzeria Galicia de Sitges se dieron cuenta de la aberración y rápidamente pusieron una coma entre el 2 y el 5.
Gracias a Machete por la foto.
«…
Se movía mesuradamente, seguía siendo de esos que trazan cuidadosamente su autorretrato en cada movimiento que hacen. Pero de pronto, un resbalón:
– Antes no lo usábamos casi, porque tú eras más casera, pero en estos años ya he amortiguado el coche de sobras.
Siempre tuvo problemas para decir palabras con amor.
…»

Fragmento del cuento “Mis lapsus, tus lapsus, sus lapsus” de Carola Lomba en el libro Encuentros de varios autores.